Basta un solo jefe.
Sábado, 29 de Diciembre de 2007
El mando de muchos no es bueno; basta un solo jefe.
El mando de muchos no es bueno; basta un solo jefe.
Es un extraño propósito perseguir el poder y perder la libertad.
La ocasión hay que crearla, no esperar a que llegue.
El requisito del éxito es la prontitud en las decisiones.
A fuerza de construir bien, se llega a buen arquitecto.