Una casa sin hijos
Thursday, 2 de October de 2008
Una casa sin hijos es una colmena sin abejas.
Una casa sin hijos es una colmena sin abejas.
Cuando el niño destroza su juguete, parece que anda buscándole el alma.
Jamás ha habido un niño tan adorable que la madre no quiera poner a dormir.
La palabra progreso no tiene ningún sentido mientras haya niños infelices.
No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es como ser incesantemente niños.
Estos son malos tiempos. Los hijos han dejado de obedecer a sus padres y todo el mundo escribe libros.
La única educación eterna es esta: estar lo bastante seguro de una cosa para decÃrsela a un niño.
Siendo niños éramos agradecidos con los que nos llenaban los calcetines por Navidad. ¿Por qué no agradecÃamos a Dios que llenara nuestros calcentines con nuestros pies?
El lugar donde nacen los niños y mueren los hombres, donde la libertad y el amor florecen, no es una oficina ni un comercio ni una fábrica. Ahà veo yo la importancia de la familia.