No solamente es ciega la fortuna
Lunes, 5 de Mayo de 2008
No solamente es ciega la fortuna, sino que de ordinario vuelve también ciegos a aquellos a quienes acaricia.
No solamente es ciega la fortuna, sino que de ordinario vuelve también ciegos a aquellos a quienes acaricia.
Pocas o ninguna vez se cumple con la ambición que no sea con daño de tercero.
Avaro es el que no gasta en lo que debe, ni lo que debe, ni cuando debe.