La batalla más difÃcil
Friday, 26 de September de 2008
La batalla más difÃcil la tengo todos los dÃas conmigo mismo.
La batalla más difÃcil la tengo todos los dÃas conmigo mismo.
Tan tranquilas son las personas honradas y tan activas las pÃcaras, que a menudo es necesario servirse de las segundas.
Lo imposible es el fantasma de los tÃmidos y el refugio de los cobardes.
La victoria pertenece al más perseverante.
De lo sublime a lo ridÃculo no hay más que un paso.
El mal de la calumnia es semejante a la mancha de aceite: deja siempre huellas.
La mayor parte de aquellos que no quieren ser oprimidos, quieren ser opresores.
La envidia es una declaración de inferioridad.
Cuando quiero que un asunto no se resuelva lo encomiendo a un comité.
Los sabios son los que buscan la sabidurÃa; los necios piensan ya haberla encontrado.