El gran clásico es un hombre
Wednesday, 26 de March de 2008
El gran clásico es un hombre del que se puede hacer el elogio sin haberlo leÃdo.
El gran clásico es un hombre del que se puede hacer el elogio sin haberlo leÃdo.
Una de las grandes desventajas de la prisa es que lleva demasiado tiempo.
La respuesta a cualquiera que hable de “exceso de población” es preguntarle si él mismo es parte de ese exceso de población, o si no lo es, cómo sabe que no lo es.
Al hombre de cada siglo le salva un grupo de hombres que se oponen a sus gustos.
El hombre puede ser un escéptico sistemático; pero entonces no puede ser ya ninguna otra cosa; y ciertamente tampoco un defensor del escepticismo sistemático.
Donde acaba la biologÃa comienza la religión.
La edad de oro retorna a los hombres cuando, aunque sólo sea momentáneamente, se olvidan del oro.
La fatalidad no pesa sobre el hombre cada vez que hace algo; pero pesa sobre él, a menos que haga algo.
Una buena novela nos dice la verdad sobre su protagonista; pero una mala nos dice la verdad sobre su autor.
Muchos crÃticos de hoy han pasado de la premisa de que una obra maestra puede ser impopular, a la premisa de que si no es impopular no puede ser una obra maestra.