Es indudable, que el comportamiento de una vida ordenada, cuando se es joven, permite una vejez tranquila. No obstante , cuando se est谩 en esa edad jam谩s se piensa en la vejez, y dicho omportamiento, vienen de los consejos de nuestros padres, que por su cari帽o siempre velan por el bienestar de sus hijos. Cuando la edad de la senectud llega, se le agradecen esos consejos, en virtud que, la vida tranquilla lleg贸 , gracias, al sistema de vida, que no alter贸 en nada la salud, y 茅sta tarnquilida es como una recompensa a su buen vivir.
10 de November, 2009 - 2:13
Es indudable, que el comportamiento de una vida ordenada, cuando se es joven, permite una vejez tranquila. No obstante , cuando se est谩 en esa edad jam谩s se piensa en la vejez, y dicho omportamiento, vienen de los consejos de nuestros padres, que por su cari帽o siempre velan por el bienestar de sus hijos. Cuando la edad de la senectud llega, se le agradecen esos consejos, en virtud que, la vida tranquilla lleg贸 , gracias, al sistema de vida, que no alter贸 en nada la salud, y 茅sta tarnquilida es como una recompensa a su buen vivir.