La felicidad humana
Saturday, 28 de June de 2008
La felicidad humana generalmente no se logra con grandes golpes de suerte, que pueden ocurrir pocas veces, sino con pequeñas cosas que ocurren todos los dÃas.
La felicidad humana generalmente no se logra con grandes golpes de suerte, que pueden ocurrir pocas veces, sino con pequeñas cosas que ocurren todos los dÃas.
Únicamente la obediencia tiene derecho al mando.
La verdad es bella, sin duda, pero las mentiras también lo son.
La sociedad es en todos los sitios una conspiración contra la personalidad de cada uno de sus miembros.
A la manera que el rÃo hace sus propias riberas, asà toda idea legÃtima hace sus propios caminos y conductos.
Toda reforma fue en un tiempo simple opinión particular.
Al tratar del Estado debemos recordar que sus instituciones no son aborÃgenes, aunque existieran antes de que nosotros naciéramos; que no son superiores al ciudadano; que cada una de ellas ha sido el acto de un solo hombre, pues cada ley y cada costumbre ha sido particular; que todas ellas son imitables y alterables, y que nosotros las podemos hacer igualmente buenas o mejores.
Cuando envejecemos, la belleza se convierte en cualidad interior.
El arte del comerciante consiste en llevar una cosa desde un sitio donde abunda a otro donde se paga cara.